
Trabajo de los estudiantes / Instalación colectiva
Siente, (toca), comparte, respira, repara
Estudiantes del IES Cuenca del Nalón
Coordinadores: Francisco Javier Marzoa y Natalia Pastor
Autores: Lucía M.F., Mohamed A.B., Alae J., Covadonga G.O., Douae M.EK., Fausto P.B., Isabel R.F., Milo R.C., Mayra S.G., Jara Carolina Z.A., Nassima E.S., Camila Alejandra G.G., Chej A.M., Leire I.C., Mª Amanda S.G., Leyre A. G., Monserrat B.B., Paula C.A., Sara C., Daniela de la C.G., Sofía I.F., Muhsina K., Laia L.M., Borja M.M., Noa M.G., Claudia M.A., Olga M.D., Laura N.G., Alba P.H., Nadia P.F., Inés R.R., Sara R.C., Maroua R., Safae R., Helena S.L., Renata T.U., Pedro V.B., Irene V.C., Álvaro C.R., Elisa C.F., Álex de la C.G., Arturo E.G., Deva F.M., Alba G.C., Carla G.M., Daniel H.J., Olivia M., Elsa R.M., Tesa S.F., Julia V.M.
Cerámica, alginato, papel,
alfombra, cuerda + pinzas de la ropa
Esta instalación colectiva entiende el conflicto como un territorio de capas superpuestas: íntimas y emocionales, históricas y políticas, sociales y militares. Considera cómo los conflictos del mundo resuenan en la vida cotidiana y a través de las generaciones.
Un espacio para compartir conflictos
Cada fragmento se convierte en una invitación a escuchar.
Textos, poemas y canciones
Objetos y fanzines
Afronta tu propio conflicto
El kintsugi y la resiliencia
Los fragmentos y cuerpos de cerámica reparados mediante Kintsugi mantienen a la vista la fragilidad y las cicatrices. Estas rupturas emocionales se convierten en lugares donde la debilidad puede transformarse en fortaleza, un símbolo de reparación y resiliencia colectiva.
Una habitación blanca como refugio
La sala blanca se convierte en un refugio para compartir, reflexionar y empatizar. Cada texto y objeto nos invita a sentir, participar y ponernos en el lugar de otra persona.